
José Antonio Cáceres, exintegrante de la Policía bonaerense, permanece privado de su libertad desde hace seis años, acusado de homicidio agravado. Fue condenado a prisión perpetua, aunque tanto él como su entorno sostienen su inocencia y aseguran que no existen pruebas firmes que lo vinculen con el hecho.
La causa se remonta a un episodio ocurrido en la Comisaría 4ª de Berisso, donde un hombre detenido murió tras sufrir un paro cardiorrespiratorio dentro de una celda. Por este hecho, Cáceres y otro efectivo fueron responsabilizados y posteriormente condenados.
Actualmente, el fallo fue apelado y el caso se encuentra a la espera de una definición por parte de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Mientras tanto, la defensa insiste en que se trata de una acusación errónea y reclama una revisión del proceso.