En medio del frío y de la difícil situación económica, Héctor y Mariel transformaron el patio de su casa en un espacio solidario para ayudar a familias y chicos de Florencio Varela. Con colaboración de vecinos y muchas ganas de ayudar, preparan chocolatada, tortas fritas y distintas meriendas para quienes más lo necesitan.
“Hay chicos que llegan sin haber comido”, contaron mientras organizaban la entrega de abrigo y alimentos para las familias del barrio.