La empresa Misión Buenos Aires difundió un comunicado en el que responsabilizó a delegados gremiales por la nueva paralización del servicio. Según la firma, recibió la línea en una situación crítica, con varios meses de sueldos adeudados y una compleja situación heredada de la anterior operadora.
Desde la compañía señalaron que incorporaron unidades, absorbieron al personal y adelantaron fondos para asistir a los trabajadores, además de mantener reuniones con Unión Tranviarios Automotor y autoridades nacionales para intentar normalizar el funcionamiento.
Asimismo, sostuvieron que, tras inspecciones de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, se registraron incidentes que habrían afectado a algunas unidades y derivaron en una nueva interrupción del servicio.
Por su parte, los choferes denuncian problemas en las condiciones laborales, falta de baños en las cabeceras, informes arbitrarios y reclamos salariales aún sin resolver.
En medio del conflicto, miles de pasajeros del sur del conurbano bonaerense volvieron a verse perjudicados por la falta de servicio.