
En Salta, una niña expresó con desesperación que no quería regresar con su madre y su padrastro. Aferrada a su abuela y entre lágrimas, lanzó un pedido que impactó a todos: “Abuela, no quiero morir”.
A pesar de ese temor, la Justicia dispuso que la menor sea restituida. De acuerdo a lo que manifestó el padre, la madre se presentó en la comisaría junto a efectivos policiales para retirarla, cumpliendo con la orden judicial vigente.
El caso vuelve a poner en el centro del debate situaciones que marcaron al país, como las de Lucio Dupuy y Ángel López, y reactiva el reclamo de gran parte de la sociedad para que se priorice la protección de los niños y se actúe a tiempo ante posibles riesgos.